Con el tema del aborto en auge, algunas señoras con sus rodillos en manos, padres con santos en la sotana y alguno que otro derechista mentando madres, el nombre de Pili, osea, la píldora del día siguiente ha regresado después de haber estado empolvada en un rincón de la polémica nacional. Cuando esta noticia salió a la luz hace ya algunos años, en nuestro país existían opiniones encontradas y cada uno parecía tener un comentario distinto, pero todo el caos se difundió debido a la ignorancia de cómo esta píldora funcionaba, que si era abortiva, que si no, qué si engordaba, que era cosa del demonio, en fin, todos hablaban y pocos sabían, por eso he llegado yo, con luz en la mente y fetos en las manos, para explicar de una manera u otra el funcionamiento de esta sustancia que ha traído esperanza e ilusión a aquellas mujeres que, han estado a punto de contraer el compromiso más grande de toda su vida, el tener un hijo. Para empezar, la píldora postcoital no es un método anticonceptivo sino un remedio de E-MER-GEN-CIA. Se trata de un combinado de hormonas que altera el ciclo reproductor femenino, impidiendo que si se ha producido un embarazo, éste se lleve a término. La "píldora del día después" actúa inhibiendo la ovulación, la pausa, detiene la hemorragia mensual, impidiendo la fertilización, la creación por decirlo así. Su eficacia es casi del 100% cuando se toma en las 24 horas después de haber hecho travesuras detrás de unos arbustos, o con las pompas marcadas con el volante del coche.
Este medicamento carece de los indeseables efectos secundarios de los anticonceptivos tomados habitualmente para evitar el embarazo. Esta modalidad de contracepción de emergencia debe administrarse en las 72 horas desde el momento del coito de riesgo (como se dice vulgarmente, “a pelo”) para que pueda surtir efecto, en caso contrario, felicidades, has anotado gol. Generalmente a esta primera dosis, se administra otra a las 12 horas, pero para poder adquirir este producto debes contar con receta médica, así que ponte las pilas pues debes acudir inmediatamente al médico, a un centro de planificación familiar o a la consulta del ginecólogo. Una vez que tengas la receta en mano, el acceso a este medicamento es fácil, pues se vende en las farmacias.Los efectos secundarios, ¿qué onda con eso? Mira, puede que la regla siguiente o champurrado llegue normalmente o se adelante algunos días. Sin embargo, si se retrasa más de lo debido hay que realizar un análisis de embarazo, pues es posible que ya te haya cargado el triste payaso. Efectos secundarios en sí no hay, pero en caso de presentarse alguno, tendrás vómitos o diarreas, debido a la intolerancia al componente de la pastilla.
Regresando al tema de la eficacia, su utilidad ronda el 90 % de casos, pero esto no es una ley inamovible, ¡no! Puede que seas de aquellos olvidados de Dios y no te funcione, así que no te confíes como buen mexicano y otra cosa, tendemos a tomar a juego las nuevas innovaciones y aprovecharnos de la eficacia de los métodos, apuesto a que en algún momento, como verás que no crece la típica pancita y que hay una fuga de agua cada 28 días, se confiaran y la querrán comenzar a usar cada ratito que le darán “vuelo a la hilacha”, pero no se los recomiendo mis
querido “sextores” pues esto no es un método anticonceptivo habitual, de hecho, no es un método anticonceptivo es un método sólo de EMERGENCIA, si, de EMERGENCIA, por lo debe ser utilizado de forma excepcional y ante situaciones no previstas, en donde tu calentura fue más fuerte que tu responsabilidad, el instinto te gano y te comportaste cual animal devorando carne. Lo ideal es utilizar normalmente otros métodos más efectivos. Esta pastilla debe ser utilizada con mucha responsabilidad, no tomártelo a la ligera y hacerte responsable de tus actos, recuerda que hay que usar más de una cabeza, ¿tú me entiendes no? Así que si eres chava no te dejes y si eres chavo, no te hagas wey, la responsabilidad es de los dos. 


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