lunes, 4 de junio de 2007

C-xonería: El frio de tus...

Entre el disfrute y los gritos, hemos dejado atrás temas de gran interés y pocas veces tratados abiertamente debido a la vergüenza, frustración y maldición que nos provoca, pero como toda disfunción, es muy común que se padezca, con mayor frecuencia de la que podemos imaginar. Me refiero a la capacidad de poder responder a los estímulos recibidos del exterior, por lo que el ah, eh, mmm, aaauuu, muchas veces no vienen del alma como deberían de ser. En la mayoría de las veces el problema es debido a nuestra mente, que parece regir cada una de las cosas que nos pasan (bueno, la verdad es el motor principal) más que tratarse de un problema físico, aunque no se está exento ¿verdad?

La frigidez, a mi parecer, es casi un 95% psicológica, causada por nuestras experiencias sexuales previas, puede que la primer persona con la que cachondeaste y viste volar tu virginidad por la ventana, resulto ser muy mala en la cama, mueble, mesa y donde sea hayas posado tus pompitas, tal vez alguna cara, algún sonido desagradable (de cerdo por ejemplo) o un olor no muy grato te traen malos recuerdos de ese rato de pasión, es donde a partir de este recuerdo que se comete el gravísimo error de en vez de pensar que se trato de mala suerte o mal tino, se trato de que se encontró cara a cara con el verdadero sentido del sexo ¡grave error señores!, por lo que tener relaciones puede convertirse en un verdadero sacrificio y martirio. Si a esto le aumentamos que esta persona posee una mala formación en materia de sexo y que no tenga información, provocará que no desee solucionarlo, o peor aún, pensará que le basta con que su pareja tenga un orgasmo, bienvenidos al club de los frígidos.

Generalmente, se les llama así a las mujeres, pues son las que desarrollan de esta manera su insatisfacción de forma más común ya que sabemos que cuando a un hombre nada más no le gusta la cosa, pues su amiguito se quedará dormido por decirlo de una forma y eso ya sería otro tipo de disfunción. Pero estamos en el siglo XXI, en tiempos de hambre donde ya no sirven excusas como la ignorancia o la falta de destreza del compañero. Estas mujeres tienen, además, un desprecio por las relaciones sexuales de los demás, no gustan de ver escenas eróticas en el cine (que vergüenza señoritas), y cualquier intento de su pareja por iniciar un cachondeo improvisado acaba en tragedia.

Sin duda alguna hay otras causas más razonables y comprensibles, como son los estados depresivos, peleas, problemas económicos, falta de intimidad, enfermedades, etc. Es por eso que es muy importante el que en la pareja exista una muy buena comunicación y que se propicie al respeto y al intercambio equitativo del placer, pues de esto está hecha la vida. ¡Ánimo tigres y “tigras”!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay trusas te amo

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.